

El periódico Daily Mirror ha ofrecido disculpas al príncipe Harry por espiarlo y ha señalado a la familia real como fuente de información sobre él. El príncipe se ausentó del inicio del juicio contra la empresa editora del periódico Mirror (MGN) en Londres, donde se están llevando a cabo tres casos legales contra los tabloides británicos por apropiación indebida de datos personales y publicación de información privada.
El príncipe Harry tiene previsto testificar a principios de junio, y su abogado ha dejado claro que explicará personalmente la magnitud del caso en su momento adecuado. Este juicio, que durará hasta siete semanas, es la primera vez desde el siglo XIX que un miembro de la familia real se encuentra en el banquillo de los testigos en Inglaterra.
El príncipe ha decidido no presentarse en el tribunal en esta etapa inicial, donde se tratan acusaciones de hackeo de teléfonos móviles, espionaje, micrófonos ocultos y robo de datos confidenciales de cuatro famosos, incluido Harry.
Las actividades delictivas supuestamente se llevaron a cabo de manera sistemática durante 20 años en los periódicos del grupo MGN, incluyendo el Mirror, Sunday Mirror y The People. Se han presentado testimonios de periodistas arrepentidos, listados de números de teléfono y facturas de detectives privados contratados por MGN como pruebas en el juicio.
Antes de que comenzara el juicio, la empresa editora del Mirror emitió una declaración admitiendo haber espiado al príncipe Harry en una ocasión y reconociendo la contratación de detectives para obtener información de manera ilegal. La empresa se disculpó por estas prácticas y afirmó que no se repetirán en el futuro.
Sin embargo, la empresa alega que no hay pruebas suficientes para demostrar la participación de los redactores, directores o ejecutivos del periódico en los delitos cometidos. También afirman que muchos de los artículos publicados se basaban en información divulgada por o en nombre de la familia real.