

La boda de Kate Middleton y el príncipe William fue un evento muy esperado en todo el mundo, y no es para menos, pues la pareja real es una de las más populares y queridas de la monarquía británica. El enlace tuvo lugar el 29 de abril de 2011 en la Abadía de Westminster, y contó con una gran cantidad de curiosidades y anécdotas que siguen siendo recordadas hasta el día de hoy.
Una de las curiosidades más comentadas fue el pastel de bodas de ocho pisos que tuvo algunas complicaciones. La creadora del pastel, Fiona Cairns, reveló que la reina Isabel II tuvo que entrar en la cocina para charlar con ella mientras la tarta todavía estaba en proceso de creación. Cairns también tuvo que desmontar una puerta de la sala de abajo para poder sacar el pastel, lo que provocó una pequeña broma por parte de la reina.
Otro aspecto muy comentado fue la tiara Halo de Cartier que Kate usó para el gran día. Esta tiara pertenecía originalmente a la reina madre, y la reina Isabell se la prestó a Kate. Sin embargo, la tiara era demasiado grande para Kate, y tuvieron que utilizar un truco para mantenerla en su lugar: peinar su cabello hacia atrás en la parte superior para crear una base y hacer una trenza en medio para “coser” el pelo con la tiara.
La boda también destacó por ser la primera vez en la historia que una “plebeya” se convertía en reina consorte. Kate Middleton, hija de una familia común, logró capturar el corazón del príncipe William y convertirse en la futura reina del Reino Unido. Su historia de amor fue muy comentada en los medios y la pareja sigue siendo una de las más populares y queridas de la monarquía británica.