

Carlos III y su esposa Camila fueron coronados en la abadía de Westminster con más de 2000 mil invitados, pero quedaron captados momentos inusuales durante la coronación.
Tras ser coronados, el rey y la reina de Inglaterra se asomaron por el balcón del Palacio de Buckingham, como marca la tradición, y aunque el evento está marcado por el estricto protocolo, aquí repasamos lo insólito de la noche.
Primero, desde sus confesiones en sus memorias y entrevistas, Harry se ha alejado de la familia real.
Por lo que no sorprendió para nada con lo poco que fue visto durante la coronación de su padre.

Harry tampoco quiere estar mucho tiempo ahí, pues cuando terminó el evento salió volando de regreso a casa, para celebrar el cumpleaños de su hijo.
El segundo hecho que llamó la atención fueron los constantes bostezos del príncipe Louis, hijo de William. No es la primera vez que las muecas y caras del expresivo príncipe llaman la atención.
Seguimos con lo que promete ser un meme que dure años. La casi caída de la cantante Katy Perry recorrió las redes sociales como pólvora.

Pero no fue todo, ya que la artistas no encontraba su asiento en la coronación y su rostro en ese momento dejó en claro que no la pasó nada bien.
En la coronación del rey Carlos III se dieron muchas singularidades que siguen saliendo a la luz.
Se dio a conocer que el diamante tallado más grande del mundo forma parte del cetro real.
El cetro real británico tiene un diamante conocido como Star of Africa y se trata, como se indicó, del más grande tallado en el planeta.
La piedra proviene de de Cullinan, un diamante de 3,100 quilates que se extrajo de la capital de Pretoria, Sudáfrica, en 1905 e introducido a la monarquía inglesa por el gobierno colono del país.