

Todos tenemos ropa que ya no nos queda y guardamos en el clóset para usarla por si acaso un día nos ponemos a dieta y bajamos de peso.
Otro perfil de prendas son aquella que guardamos porque nos gustan mucho, pero tal vez ya están desgastadas o las usamos poco.
Seguro hay también ropa nueva, que compraste y no has usado, o ya no te gustó. Posiblemente haya algunas cosas que te regalaron.
Cualquiera que sea el caso, mucho de lo que tienes lo puedes reutilizar de una manera distinta, darle un giro o donarla a quien le pueda servir mejor.