

Lamentablemente la expedición Titan tuvo un trágico desenlace, pues se confirmó la muerte de los cinco tripulantes que estaban en un viaje a las profundidades del mar para ver los restos del Titanic.
El sumergible es propiedad de OceanGate, empresa que llevaba a gente que podía pagar el viaje a una inmersión de 4 mil metros de profundidad.
El cineasta James Cameron, quien también ha realizado el descenso a lo que queda del Titanic, advirtió del desastre del Titan.
El director de cine y otros miembros de la comunidad de fabricación de submarinos enviaron una carta a OceanGate para evitar que siguieran con las inmersiones.

“Yo sabía que el sumergible implosionaría”, dijo el canadiense, director de cintas como “Avatar”.
Cameron dijo que “había mucha preocupación por este equipo y este submarino”.
“Mucha preocupación incluso en la medida en que no estuve involucrado porque estaba haciendo Avatar, pero muchos de ellos se juntaron y escribieron una carta a Ocean Gate y dijeron: ‘tienes que certificar que no puedes bajar a esa gente’”.
La catástrofe de OceanGate no se pudo evitar. La exploración sufrió una implosión al momento de la inmersión y los pasajeros perdieron la vida.