

Alejandro Sanz ha decidido romper su silencio en medio del escándalo con su ex, Rachel Valdés, y ha lanzado fuertes declaraciones con una clara exigencia.
El cantante salió en defensa de su expareja, con quien terminó su relación hace algunos días, en medio de una crisis emocional que ha estado atravesando el cantante.
El reconocido intérprete español ha pedido respeto para la pintora, desmintiendo así los rumores que afirmaban que Valdés había “abandonado” a Sanz durante su difícil momento emocional.
En sus historias de Instagram, el cantante ha dejado claro que no le gusta lo que ha escuchado y leído sobre su exnovia, enfatizando que Rachel Valdés es una “mujer increíble a la que quiero y admiro”.
Sanz ha asegurado que solo tiene palabras positivas para Valdés y que su estado de ánimo no tiene “nada que ver con ella”, instando a que se respete a su exnovia y su trabajo.
Para finalizar, el cantante la animó a enfocarse en su arte y a “subir el volumen” de su obra.
El pasado fin de semana, se supo que la relación entre Alejandro Sanz y Rachel Valdés llegaba a su fin después de tres años juntos, señalando que habían surgido problemas de convivencia.
La publicación también destaca que fue el cantante quien tomó la decisión de separarse.
Sanz, de 54 años, conoció a Valdés, una artista plástica cubana de 33 años, en Miami gracias a amigos en común. Desde el año 2019, la pareja se volvió inseparable e incluso llegaron a instalarse en una lujosa propiedad en Madrid.